Letra Pinceladas para encantar viejos corazones olvidados de Mariposa Gitana

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Es verdad, no puedo mentir; estoy nerviosa incalculablemente. Algunos dicen por ahí que estoy loca, que tengo una enfermedad que me ha quitado los sentidos; y que hasta mi corazón se ha destruido, ni siquiera lo poseo, me lo han robado.
No sé si realmente puedo decir que se han perdido los sentidos. Mis oídos aún escuchan sus palabras y mis labios pronuncian su nombre; mi alma lo extraña.
Sé que este amor me conducirá, tal vez, a la muerte.
Me resulta imposible determinar el tiempo, explicarme cómo llegó, cómo pudo entrar y llevarse todo. No puedo comprender cómo me acosa día y noche en mis pensamientos. En el principio no existía motivo alguno. Tampoco nunca me hizo daño. Sus ojos cubiertos como por una inocencia, presiento, y creo, que fue eso. Sí, eso fue lo que me atrapó. Su sonrisa se ha clavado en mí, se ha grabado a fuego. Poco a poco decidió terminar con mi corazón. Me será imposible liberarme, si eso quisiera. Ahora sé que me ama y viviré atrapada eternamente en el medio de su tormenta; hundida y fundida en la cascada de su alma. Siento su cuerpo que me abraza y sus besos que me ahogan mientras su calor me atrapa.
Quizá esté loca, aunque aceptarlo no me redimirá de su condena, cuando sus labios confiesan que me recordarán siempre.
Si pudieran verlo sufrir, negarse a sí mismo y a sus impulsos, cuando me alejo de su lado. Su habilidad primero convence; pero su tono de voz lo delata. Todo un teatro de disimulo. En las noches suelo presentir cómo ronda en su habitación, y cada cosa que toca despierta mi corazón. Sus recuerdos lo perturban. Si un solo rayo de sol cayera sobre su ventana, él lo dominaría por miedo a que lo que tiene de mí se lo roben. Y durante las noches, y cada noche, él espera, tal vez, lo imposible: encontrarme pronto. Y en cada amanecer, también volveré a contenerme, a permanecer inmóvil, tal como lo hago cada vez que intento encontrar su mirada.