Traducción de la letra Señora de Otto Serge & Rafael Ricardo

Idioma Origen:

Un verso bien sutil y dirigido,
delicado y sensitivo,
quisiera componer yo.

Le ruego mi señora que comprenda,
que no sé si usted se ofenda,
pero es mi declaración.

Comprenda que el amor no tiene redes,
no hay nada que lo pueda detener.

Y si usted es la mujer que me conmueve,
respeto al dueño que tiene,
pero se lo digo a usted.

Pa' cantar entonces una canción,
y que en plena reunión,
usted me esté entendiendo.

Y el mensaje que allí mandé yo,
se quede entre los do' aunque miles estén oyendo.

Pa' no herir su cesibilidad,
si ante la sociedad usted tiene su dueño.

Y sabiendo que me entiende ya,
la cordura guardar hasta cuando sea bueno.

Y cuando la quiera saludar,
uso una clave que los dos sabemos.

Con su segundo nombre puedo hacerlo,
quizás diciendo el color de su pelo,
no importa que muchas puedan tenerlo.

Pa' que se rían cuando usted se esté riendo,
y si es caso de acuerdo nos ponemos.

(...)

Señora ya sabrá que no es deshonra,
ni pecado hacerle sombra,
a quien no se tiene amor,

Pero guardemos siempre los preceptos,
y que el mundo ignore esto,
es deber para los dos.

Y aunque me esté muriendo por tenerla,
y su actitud me dé la aceptación.

No olvide que hay un hijo ya en su senda,
que no merece una afrenta,
ni mala reputación.

La verdad es que a mí celos me dan,
cuando la veo llegar con su señor marido,

Y sé bien que con él está allá,
por prejuicio social,
queriendo estar conmigo,

Sabe Dios que si peco es quizá,
por querer sin pensar un amor tan divino.

Y por eso él considerará,
Si es malo entonce' hará,
cambiarnos de camino.

Y si yo la quiero saludar,
digo su nombre y menciono otro pueblo,
o en una fiesta que nos encontremos,
entono la canción que ya sabemos,
pa' que se rían cuando usted se esté riendo,
y si es caso de acuerdo nos ponemos.
Idioma Destino:

Un verso bien sutil y dirigido,
delicado y sensitivo,
quisiera componer yo.

Le ruego mi señora que comprenda,
que no sé si usted se ofenda,
pero es mi declaración.

Comprenda que el amor no tiene redes,
no hay nada que lo pueda detener.

Y si usted es la mujer que me conmueve,
respeto al dueño que tiene,
pero se lo digo a usted.

Pa' cantar entonces una canción,
y que en plena reunión,
usted me esté entendiendo.

Y el mensaje que allí mandé yo,
se quede entre los do' aunque miles estén oyendo.

Pa' no herir su cesibilidad,
si ante la sociedad usted tiene su dueño.

Y sabiendo que me entiende ya,
la cordura guardar hasta cuando sea bueno.

Y cuando la quiera saludar,
uso una clave que los dos sabemos.

Con su segundo nombre puedo hacerlo,
quizás diciendo el color de su pelo,
no importa que muchas puedan tenerlo.

Pa' que se rían cuando usted se esté riendo,
y si es caso de acuerdo nos ponemos.

(...)

Señora ya sabrá que no es deshonra,
ni pecado hacerle sombra,
a quien no se tiene amor,

Pero guardemos siempre los preceptos,
y que el mundo ignore esto,
es deber para los dos.

Y aunque me esté muriendo por tenerla,
y su actitud me dé la aceptación.

No olvide que hay un hijo ya en su senda,
que no merece una afrenta,
ni mala reputación.

La verdad es que a mí celos me dan,
cuando la veo llegar con su señor marido,

Y sé bien que con él está allá,
por prejuicio social,
queriendo estar conmigo,

Sabe Dios que si peco es quizá,
por querer sin pensar un amor tan divino.

Y por eso él considerará,
Si es malo entonce' hará,
cambiarnos de camino.

Y si yo la quiero saludar,
digo su nombre y menciono otro pueblo,
o en una fiesta que nos encontremos,
entono la canción que ya sabemos,
pa' que se rían cuando usted se esté riendo,
y si es caso de acuerdo nos ponemos.