Arma una tarjeta con esta canción en tres pasos: elige la ocasión , escribe tu mensaje y toca las líneas de la letra . Abajo la ves como quedará, y la compartes como imagen.
Ocasión ✨ Sin ocasión, solo compartir 🎂 Cumpleaños ❤️ Amor 💌 San Valentín 🌷 Mamá 🤝 Amistad 👔 Papá 🌹 Mujer 🎸 Hombre 🎃 Halloween 🎄 Navidad 🎆 Año Nuevo
Tu mensaje (opcional — toca uno listo y edítalo si quieres)
De (opcional)
Formato 4:5 · Post 9:16 · Estado
Fondo de la tarjeta
Elige los versos (toca las líneas; el texto se ajusta al espacio) 0%
En el jardín de la noche hay una rosa, luminosa, que me mira fijamente a los ojos, parpadea y me quiere decir cosas, tantas cosas que no sé, que no sé. Y es cuando alargo los brazos para llevarle mis manos tan abiertas que casi me siento llegar con el pie. Pero yo, quiero ser de noche el dueño de los ojos, de la altura, y he de fundir la montura para galopar mi sueño. Volaré, tengo que domar el fuego para cabalgar seguro en la bestia de futuro que me lleve a donde quiero. En el jardín de la noche hay una rosa, luminosa, que me mira fijamente a los ojos, parpadea y me quiere decir cosas, tantas cosas que no sé, que no sé. Y es cuando alargo los brazos para llevarle mis manos tan abiertas que casi me siento llegar... Volaré, volaré al jardín del cielo, en un pájaro violento, en un corredor del viento, en un caballo de fuego. Volaré, quiero ser de noche el dueño de los ojos de la altura y he de fundir la montura para galopar mi sueño. Esta canción está dedicada a Arnaldo Tamayo Méndez, el primer latinoamericano y el primer hombre negro que viajó al espacio. El teniente coronel Tamayo, un guantanamero de 38 años, fue elegido para participar en el vuelo de la Soyuz 38 dentro del Programa Intercosmos de la extinta Unión Soviética. El vuelo tuvo lugar entre el 18 y el 26 de septiembre de 1980. (Gracias, Joel, por sacarme del error. Yo juraba que era Yuri Gagarin a quién Silvio le había compuesto esta belleza.) (Nota de H.V.)
Compartir imagen Copiar imagen Descargar
Comparte la tarjeta como imagen: quien la reciba la ve al instante, sin abrir nada.