La Tormenta

de Alberto Pérez

Yo tuve un gran amor durante un chaparrón Y sentí aquella vez tan profunda pasión Que ahora el buen tiempo me da asco Cuando el cielo está azul no lo puedo ni ver Que se nuble ya el Sol Que se ponga a llover Que caiga pronto otro chuba-as-co Confirmando el refrán, una noche de Abril La tormenta estalló Mi vecina febril, asústada con tanto trueno, Brincó en un santiamén del lecho en camisón Y se vino hacia mi, pidendo protección: "¡Auxílieme usted, sea bue-e-no!" "Ábrame, por piedad. Estoy sola y no sé Si podré resistir. Mi marido se fue Pues tiene entre otros muchos fallos Que en las noches así abandona el hogar Por la triste razón de que va a trabajar Es vendedor de pararra-a-yos." Bendiciendo al genial Franklin por su invención En mis brazos le dí curso a su petición Y luego el amor hizo el resto Mira tú que instalar pararrayos por ahí Y olvidarte poner en tu casa, ¡caray! Cometiste un error fune-es-to Varias horas después, cuando al fin escampó Ella se hubo de ir, pero antes me citó Para la próxima tormenta "Mi esposo va a llegar y si en casa no estoy Se me va a resfirar, así que ya me voy A secarle la corname-en-ta" Desde entonces jamás he dejado el balcón No hago más que poner la máxima atención En cirros, cúmulos y estratos La menor nube gris me colma de placer Aunque a decir verdad sé que no han de volver Tan torrenciales arreba-a-tos A-a base de vender palitos de metal Su marido reunió un pingüe capital Y se hizo multimillonario A vivir la llevó a un imbécil país Donde si oye llover será porque haga pis Algún niño del vecinda-a-rio Ojalá mi canción llegue al sahara aquél A decirle que yo le seré siempre fiel Que la llevo dentro del alma Y aunque sople el simún con seca realidad Un día nos reunirá una gran tempestad Tras la que no vendrá la ca-al-ma