El Navegante

de Chalino Sánchez

Navegando en los trenes del sur A una indita muy linda encontré Que vendía ramilletes de flores Recorriendo las vías del tren Encantado de aquella morena Le compré un ramito para mí Y al poner la moneda en sus manos A la indita formal dije así "Ay, indita que vendes tus flores No le vendas a nadie, por Dios Y al candor de un hornito de Troya Tú de todas la más linda flor" Pero el tiempo y las horas de vuelta A esos rumbos me hicieron partir Yo busqué en la estación a la indita Pero, en cambio, mi tiempo perdí Hasta que una señora, ya anciana Mis tristezas deseaba saber Me entregó un ramillete marchito Y me dijo: "Aquí está su merced" La que viene a buscar ya está muerta Y al partir este ramo dejó Se la entrega al señor pasajero Que en mi vida fue mi único amor