120 minutos

de Damian Cordoba

Siempre que llegaba el día Mi cuerpo de a poco empezaba a temblar Y me brillaban los ojos Como los de un gato en la oscuridad Y como mil mariposas Dentro de mi vientre querían volar Porque sabían que allí, en ese cuarto alquilado Yo te iba a amar Hoy me miré en el espejo Despacio, en silencio, y lo pude notar Que no había brillo en mis ojos No había mariposas queriendo volar Y me mató la amargura De saber que tan poco me iba a durar Que 120 minutos es todo lo que hay para mí en este mundo Que aunque dé la vida, nunca estaremos juntos 120 minutos que se van deprisa Como puñaladas, cortan y lastiman A esta piel cansada de esperar la cita Que se hace eterna porque no eres mía (120 minutos) y otra vez la vida Hace que tu ausencia me mande sin prisa A caminar descalzo sobre las espinas Que dejó el camino de tu despedida Y me prohíbe a escondidas Beber de tu piel desnuda Porque ya está vestida Esa es la ley del amante Ser siempre el segundo, ser siempre ese par Que ama cuando el otro puede Sin derecho a nada, sin siquiera hablar Pero, te juro, no puedo Me mata la espera, me mata pensar Que 120 minutos es todo lo que hay para mí en este mundo Que aunque dé la vida, nunca estaremos juntos ¡Vamos todos! 120 minutos que se van deprisa Como puñaladas, cortan y lastiman A esta piel cansada de esperar la cita Que se hace eterna porque no eres mía (120 minutos) y otra vez la vida Hace que tu ausencia me mande sin prisa A caminar descalzo sobre las espinas Que dejó el camino de tu despedida Y me prohíbe a escondidas Beber de tu piel desnuda Porque ya está vestida 120 minutos, y otra vez la vida Hace que tu ausencia me mande sin prisa A caminar descalzo sobre las espinas Que dejó el camino de tu despedida Y me prohíbe a escondidas Beber de tu piel desnuda Porque ya está vestida