La Chinita Y Yo
de El Cruce
Un día una chinita a mi casa fue a parar
Llevaba su vestido rojo y dos lágrimas de sal
Le dije: "¿por qué lloras?
Me dijo: "por un viejo amor
Que un día de verano me dejó sobre una flor"
Yo me saqué el sombrero y la invité a pasar
Bebimos unos tragos con almíbar de rosal
Después de un largo rato y logré hacerla sonreír
Y la llevé del brazo a volar por el jardín
Hablamos de nosotros, de la vida y del amor
De su novio, el gusano, que le rompió el corazón
Le dije: "solo soy un grillo, no tengo mucho que ofrecer
Pero mi corazón es tuyo si mañana te vuelvo a ver"
Su cara se llenó de risa y apresuró una despedida
Yo me quedé solo y pensando en lo linda que se veía
Al otro día, al desayuno, sobre una hojita me senté
Y cuando vi que se acercaba, de la chinita me enamoré
Desde ese día, la chinita me eligió a mí
Y yo me he preocupado de hacerla muy feliz
Cada noche sobre un hongo nos sentamos a cantar
Hasta que los demás bichos nos mandan a callar
Y más tarde cuando nos vamos a acostar
Su vestido rojo queda tirado en cualquier lugar
Esa chinita ha hecho de mi vida una fiesta
Sigo siendo un grillo pobre, pero más feliz que la cresta