El Corralero

de Horacio Guarany

Esta enfermo el Corralero, allá en el potrero como viejo está, hay que ayudarlo a que muera para que no sufra. Siempre fuiste el más certero y por eso debes su mal aliviar. Como pretenden que yo que lo crié de potrillo clave en su pecho un cuchillo porque el patrón lo ordenó, déjenlo nomás pastar, no rechacen mi consejo que yo lo voy a enterrar cuando se muera de viejo. Junto al estero del bajo lo encontré tendido casi al expirar, me acerqué muy lentamente y se lo quise explicar, pero al verlo recostado me tembló la mano y me puse a llorar.