Al ladrón, al ladrón

de Joaquín Sabina

Parece, por lo que dicen, que sigues preparando oposiciones a Carabanchel Ayer tu nieta de quince vio cómo te sacaban a empujones de un cabaret Parece que no eres más aquel carterista de guante blanco y alma de artista Los buenos tiempos no han de volver Me han dicho que con la artrosis de los nudillos se te resiste más de un bolsillo, que ya ni cumples con la mujer Me han dicho que cada bolso es una odisea, que una señora en una pelea te ha puesto un ojo a la virulé Tú que tenías la más explosiva clientela y en cada golpe dejabas tu sello de autor Mientras a saco reías y contabas las pelas alguien pasaba gritando: ¡al ladron, al ladrón! Si no fuera por los pocos que haciéndose los locos apuntalan tu dignidad Fingiendo que no se enteran, te dejan que les guindes la cartera para cenar Me han dicho que te revienta que los chavales olviden que los buenos modales son esenciales para robar Tú sabes que para hacer una buena caza no necesita usar la navaja un verdadero profesional Tú siempre mimaste al pobre a costa del rico, lo que era un arte, mierda de pico, esta empezando a degenerar Tú que tenías la más exclusiva clientela en cada golpe dejabas tu sello de autor Mientras a salvo reías y contabas las pelas. Alguien pasaba gritando: ¡al ladron, al ladrón!