Chamamecero

de Los De Imaguare

Mírenlo No importa el nombre Pudo ser Joaquín, Ernesto, Tránsito, Isaco Cualquiera de nuestros chamameceros Y es el dueño de la fiesta Su callado bastonero Sin querer, todos le entregamos las riendas del sentimiento Por eso la concurrencia siente cosquillas adentro Y que le retoza el alma Ni bien abre el instrumento Parece un rito sagrado Se inclina el chamamecero Cierra los ojos Y elige un chamamé bien de adentro Que es una víbora hermosa Que parece estar en celo Porque se enrieda y se enrieda Hasta clavar su veneno en los tobillos del damo Y ya desde ese momento El correntino va herido No baila, reza Sus gestos hablan por él Mientras tanto Mientras se va retorciendo Se desangra por la cancha La herida de su silencio Lleva arrastrando los pies En sinuoso viboreo Amaga, gira, se hamaca Se planta en el zapateo Y como el pavo real Va erguido, pomposo y lento Con el porte cortesano De un antiguo caballero ¿De qué remoto pasado? ¿De qué sepultado imperio? ¿De qué pueblos incendiados le viene este sortilegio? ¿De dónde esta fuerza lenta que se va agarrando al suelo? ¿De dónde la gallardía que tiene bailando el mencho? Unos dicen que es herencia Y otros cosa de amuleto La música, la música está en el alma de los hijos de este suelo Se les subió por la sangre De los talones al pecho Y les retoza en el alma Y les florecen los dedos Mírenlo Vale la pena verlo De pie en su silencio Destrenzando melodías Y como arrugando el viento Las cosas que nos dirías si hablaras chamamecero Pero tu música dice lo que esconde tu silencio Vos mismo dijiste un día por boca de don Ernesto Tal vez, tal vez mi música diga eso que decir no puedo Tal vez por eso te usamos hermano chamamecero Negándote ese lugar que es tuyo y que te debemos Te aplauden y te ponderan Pero quién se tomó el tiempo de llegarse hasta tu casa A compartir tus desvelos Qué sabemos de tu vida Y qué de tu sentimiento Qué le contás a tu vino Qué pena, qué amor, qué sueños Padre de nuestra alegría Señor del baile Maestro No se te paga con plata Lo tuyo no tiene precio Ojalá, ojalá no mueras nunca hermano chamamecero Y haceme el favor si un día llego a morir Que no pienso Tócame tu ajapotama o la cagú Te prometo, te prometo que me voy a levantar Camino del cementerio Para quedarme a tu lado Para ser tu guitarrero Y para cantar de oído y a dúo como en mi pueblo El chamamé más sentido El chamamé que hace tiempo Te anda llorando en el alma Y es tu voz, chamamecero