Acaros

de Marcel Duchamp

pinocho tenía razón cuando dijo que estabamos viviendo en guerra el asesino sembró una guerra en nuestros corazones. Para ti es mucho más facil porque te sentaste a su derecha el resto fuimos castrados, golpeados, violadas y torturados. Nosotros si que aprendimos de guerra los tanques rompieron nuestras rejas. y somos solo un apéndice tuyo como acaros que comen tu piel caida el asesino sembró una guerra en de nuestros corazones el milico asesino sembró una guerra en nuestros corazones